El eco que resuena

Mis heridas seguían golpeándome,
tus palabras sonaban desgarradoras,
no sabía qué pensar, sintiéndome,
daba igual si estaba en bajas horas.

Te quiero querer bien, no me temas,
sé que en momentos pasados te di,
algún que otro problema,
no te ofendas, de ti sensibilidad aprendí.

No sé si te rompí el corazón,
no pretendo en esto llevar la razón,
nunca fue mi intención dañarte,
escribo porque no se me da bien escucharte.

Tu corazón y el mío, son cien mil batallas,
epopeyas, poesía épica, por eso que te rayas,
te rayo, me rayo, nos rayamos, vamos a la playa,
nos desnudamos, nos amamos, no soy un canalla.

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